El arte y el amor

Un prominente político cuyo nombre no viene al caso, dijo recientemente que la época que estamos viviendo es
una de las mejores de la historia humana .

Por los adelantos tecnológicos en la ciencia y la medicina, que se traducen en más calidad y espectativa de vida,
por el descenso de la criminalidad en términos comparativos, por los grandes adelantos en los medios de comunicación,
que permite compartir conocimientos y combatir la ignorancia.

Todas estas estadisticas son difíciles de convencer a todos, pero aún con lógicas reservas, nos permite soñan esperanzados
que vamos por el buen camino.

Una copa con líquido hasta la mitad, puede verse medio llena or medio vacía, según el optimismo o el pesimismo que usemos para evaluarla.

Los obstáculos que seguiremos encontrando en una evolución más rápida, seguirán siendo los nacionalismos, los fanatismos
políticos, religiosos, y nuestra dificultad para entender cabalmente a otras razas.

Nadie en ningún país puede reclamar mérito exclusivo de nuestros progresos, en todas las disciplinas o las artes del saber humano.

Griegos, Romanos, árabes, indúes, franceses, alemanes , ingleses , españoles, sudamericanos, australianos y la lista sería interminable son con pequeños o grandes aportes, los responsables de la realidad que vivimos hoy.

Cuando logremos tirar abajo las ideas minúsculas de una supuesta superioridad de unos sobre otros, podremos disfrutar juntos,
ganar en armonía, entendimiento, y respeto por todas las ideas, vengan de donde vengan.

Los científicos y los músicos suelen tener este concepto bastante claro.

En este último rubro son a veces los oyentes quienes se fanatizan, reclamando como propio o exclusivo, melodías o ritmos
nacidos de innumerables vertientes o influencias étnicas, que han llevado hombres y mujeres en su deambular por el planeta.

Yo como músico y hablo también por mis colegas, tenemos la mente abierta, lo que nos permite disfrutar de este arte, con gente de cualquier nacionalidad aunque en ocasiones hablemos distintos idiomas.

Por supuesto que podemos darle lugar geográfico a un determinado tipo de música, pero de ninguna manera paternidad exclusiva,
porque eso no es cierto .

El arte y la belleza es solo eso, venga de donde venga, y nos pertenece a todos

Hasta la próxima

Sergio Medina